Hola guapas;
Ayer tuve una nueva cita con la psicóloga después de una semana espcialmente mala. Pese a que más o menos mantuve las 5 comidas y los registros, me he sentido mal a nivel anímico porque tengo la sensación de estar hinchada como un globo, de estar adquiriendo formas grotescas. Me he mirado obsesivamente el culo en el espejo durante toda la semana.
Ayer la psicóloga introdujo un nuevo ejercicio en mi rutina: apuntar las veces que me miro al espejo (o en los escaparates de la calle) y en qué situación se producen, apuntando lo que ocurre antes y después de mirarme. Es laborioso, pero me ha hecho darme cuenta de que realmente es una obsesión porque ayer sólo en una hora me había mirado 6 veces en diferentes superficies reflectantes.
la memoria me falla, pero Violeta o Miranda (lo siento chicas, no recuerdo quén) hablaban de ello en un post. hablaban acerca e cómo el mirarnos en un escaprate y pensar “qué gorda estoy” tantas veces al día era algo que hacemos de forma prácticamente incosciente y que sin embargo nos puede estar haciendo mucho daño. Una posible altenativa es no mirarse, forzarse conscientemente a no hacerlo. ¿Se os ocurre alguna otra?
Otra cosa nueva que hice en la consulta: el famoso ejercicio que me había prometido hace un par de semanas. Me sentó en el súper sofá de psicólogo (es una especie de puff gigante que parece que te va a fagocitar, jajaja) y me hizo cerrar los ojos. Me dijo que tratara de imaginarme la puerta de mi casa, la textura, el color, etc, y que cuando la tuviera perfectamente clara en mi mente levantara la mano. Después me hizo visalizar cómo el aire entraba y salía de mi curpo, y centrarme en eso. Si cualquier cosa (un ruido, un pensamiento, etc) me distraía de la respiración, tenía que enviar ese pensamiento a una nube (si, si, habéis leído bien) e imaginarme que esa cosa se iba alejando en la nube, y volver a concentrarme en la respiración.
Al parecer, el objetivo del ejercicio no es relajarse (cosa que yo pensaba en un principio) sino irse entrenando en algo que aún no sé lo ue es (no me lo ha dicho). tengo que hacer este ejercicio todos los dias durante 10 minutos.
Más cosas nuevas: muchos dias no hago ls 30 minutos de bicicleta que habíamos pactado, porque al finalizar el dia estoy tan cansada (trabajo, niño, etc) que no me da el pellejo. Asi que hemos pactado otro tipo de ejercicio: ir a la piscina cubierta, salir media hora antes del trabajo y caminar rápido durante30 minutos…Iré viendo cómo me adapto a ello porque con mis horarios de trabajo y con el peque, tendré que hacer malabarismos.
Cuando le dije que esta semana no me merecía el premio, se limitó a ser objetiva y enseñarme los registros de la semana: de 8 dias, lo había “hecho bien” 5 (en los otros 3 hubo atracón). Aunque mi sensación era de fracaso absoluto, ver aquello me hizo relativizar y darme cuenta de que, al fn y al cabo, esta seman sí me he merecido mi premio. Así que hoy me voy a la pelu y por la noche dejo al nene co mi madre y saldré un rato por ahí.
Y más cosas: Ya la semana pasada escribimos un montón de alternativas al atracón (escribir, darse un baño,llamar a alguien…) pero esta semana cuando han llegado los atracones he pasado olímpicamente de hacer esas cosa, porqe la sensación denecesitr comer tapa todo lo demás, y además me ocurrieron por la nochey ya no son horas de ponerse uno a dar un baño o a cantar. Le dije a la psicóloga que “cuando estoy en modo atracón no me apetece escribir, ni leer, ni nada de nada”, y ella me dijo que lo qe se busca no es necesariamente hacer algo que nos guste o nos apetezca, sino hacer algo que impida físicamente el atracón. Por ejemplo, fregar los platos u ordenar un armario.
He decidido imprimirme unos mandalas, pedirle prestados los lápices de colores al niño y tenerlos a mano para cuando note que llega una crisis. ya os contaré qué tal.
Contadme de vosotras. Besos.
Pff, te entiendo perfectamente con lo de que la necesidad de darte el atracón eclipsa todo lo demás, y cuando estás sintiendo esa necesidad de atracarte a ver quién se pone a pensar en las alternativas jeje. Una vez que te has dado el atracón o cuando estás “en control” y no te apetece dártelo, se ve todo muy fácil, yo me escribo en un papel las alternativas a atracarme o razones por las que no atracarme pero claro, luego a ver quien mira o piensa en eso. Y aunque lo piense digo, bueno, a partir de mañana tendré en cuenta esas cosas, pero hoy no -_-
Ojalá que demos con la clave algún día
(He dejado este comentario en el primer post que he leído, pero luego he visto que era antiguo, así que lo copio en éste, el más reciente)
Hola chicas
Buscando información sobre los comedores compulsivos (explicaciones y consejos q, x otra parte, conozco de sobra, ya que pasé -paso- x una trastorno de la alimentación), me he encontrado con este blog que ahora mismo añado a mis favoritos. Leer vuestros pensamientos, que son los míos, creo q puede ser la ayuda q estaba buscando en páginas en las que sólo ponen recomendaciones del tipo ‘No se hable negativamente mientras come’ (como si no supiera ya la teoría…).
Probablemente esa lista de consejos la ha escrito un psicólogo; y no quiero con eso meterme con su figura, que considero casi imprescidible para superar un trastorno de este tipo, si no decir que leyendo los comentarios de aquí me he sentido tan identificada q creo q esto sí q puede ayudarme en el intento de no darme atracones que, como cada semana, comienza mañana.
Y de momento, hasta aquí
Ánimo para todas
Un saludo
Hola Crista!!!!! Seas Bienvenida!
Te cuento: este blog nació porque un buen día decidí que iba a curarme yo solita de mi TCA (atracones seguidos de días de ayuno). Con el tiempo fui viendo que me iba a ser muy difícil y busqué ayuda profesional.
En el camino se me han unido excelentes compañeras, algunas que ya lo han superado y otras que, como yo, están en ello.
Básicamente lo que hacemos aquí es contarnos cómo van los dias (los buenos y los malos), qué nos dicen nuestros terapeutas, reirnos, llorar, desesperarnos, animarnos, darnos fuerza…Si no fuera por el blog, hace tiempo que habría abandonado la lucha. Nunca me canso de agradecer a mis maravillosas compañeras de viaje todo el apoyo y la ayuda que me prestan.
Aquí me tienes (nos tienes) para cuando quieras escribir, preguntar, desahogarte, protestar…pero sobre todo para saber que no estás sola, que somos muchas otras personas con este problema, que realmente es un trastorno cognitivo-conductual (y no un capricho o algo que podamos vencer con simple fuerza de voluntad de un día para otro).
Te mando un besazo y espero verte a menudo por aquí. Gracias por seguir mis aventuras y desventuras!
¡Madre mía cuántas cosas! De verdad que te admiro por tu perseverancia y por la forma tan natural con la que tratas todo este asunto en tu blog. Lo de mirarse en los escaparates lo debió escribir Miranda. Yo en el momento de máximo peso evité tener espejos en casa salvo el del baño porque me daba rabia verme más que nada. Creo que me vino bien para no obsesionarme con el tema.
La verdad es que no tengo mucha idea sobre el tipo de medidas que te propone tu psicóloga. Parece que es una terapia totalmente distinta a la que he hecho yo, y tengo mucha curiosidad por ver cómo continúa el asunto. Suena muy bien lo de que te haga ver las cosas de forma objetiva. Es increíble cómo podemos ver las cosas como no son, para bien y para mal. Yo el otro día me fui de excursión al campo y pensé lo de siempre: “cómo me gusta esto, debería hacerlo más a menudo”. Entonces me paré a pensar y llegué a la conclusión de que con el plan de vida que llevo, de aficiones, vida social, trabajo, viajes etc. si hago cuatro excursiones al año, que es más o menos lo que hago, me puedo dar por satisfecha. Así que me dí por satisfecha y seguí paseando tan campante. Después decidí poner la alarma anti-”debería” porque en realidad no debería nada de nada más que lo que me de la real gana y tanto debería te acaba haciendo sentir como si estuvieras haciendo algo mal.
Lo de las alternativas al atracón… yo no me lo acabo de creer porque a mí me pasa lo que a tí, que si estoy en modo atracón o como o muerdo. Ahora mismo creo que el comer realmente ayuda a controlar la ansiedad (al menos hasta cierta cantidad de comida, luego ya más bien la empeora) y que o encuentras otro ansiolítico, o consigues que no llegue la ansiedad o no vas a parar. Por eso siempre he usado el truco de la fruta. Pero a lo mejor me equivoco. ¡Ójala!
¡Un beso!
Me acabo de dar cuenta de que no te habíamos enlacado desde tecau… Un fallo técnico que acabo de subsanar. ¡Sorry!
enlazado quiero decir…
Jejejej…no te preocupes Violeta guapa. Os agradezco muchísimo que me incluyáis en tecau, es un honor para mí.
Dentro de un rato o mañana os contaré novedades, aunque no hay muchas. Un beso.